Soledad iluminada

Puerta azul con paneles rectangulares en relieve, encajada en pared de cal blanca desconchada.
Banco de madera pintado de azul desgastado frente a una puerta azul cobalto encastrada en pared blanca encalada con desconchones. Suelo de cemento.

Es cruel la soledad iluminada. Masca amargura. La claridad excluye todo matiz medicinal. Y no hay sordidez a salvo de cada auto-inspección.

Pero de esa revisión sin piedad, nace la obra: el gesto que transforma la herida en forma, la introspección en materia visible.

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