Categoría: Serie II: Imagen & Texto

Serie de diálogos foto-texto. Desde una mirada feminista y situada, busco devolver atención a lo pequeño y hacer visible la trama que une poema, imagen y territorio. Ritmo, silencio y cuidado

  • Siempre es la mirada

    Siempre es la mirada

    Idear proyectos con personas sumamente sensibles e infinito conocimiento, es una fortuna. Este pequeño libro de artista nació una cálida tarde de verano en el patio de casa: un ensayo, un aprendizaje y un juego al alimón con mi sobrino, el poeta Jorge Justo. Empezó como diálogo material entre el papel artesanal, la cianotipia y los materiales orgánicos como la cúrcuma o las flores y los versos que Jorge hizo nacer junto a la imagen. Versos que amplían este mundo y lo hacen más vivible.

    Se hizo libro gracias al trabajo delicado de Gráficas EMEDECE, que añadió la belleza de una impresión cuidada y las cubiertas trabajadas en madera: cien ejemplares numerados.

    El poema que vertebra la edición, Siempre es la mirada, sostiene la pregunta de fondo: cómo miramos y qué producimos al mirar.

    El resultado es una pieza mínima, bella, precisa, que nos recuerda que «quien convierte al otro en monstruo / siempre es la mirada».

    Ficha / créditos

    • Serie: Imagen & texto
    • Texto: Jorge Justo. Siempre es la mirada
    • Imágenes: MJ Prieto (cianotipia + materiales naturales como cúrcuma y limón)
    • Edición: 100 ejemplares numerados
    • Impresión: Gráficas EMEDECE. Don Sancho, Pl. Mayor, 5, 4º, 34001 Palencia
    • Cita reproducida con permiso del autor.

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  • Naturaleza imposible

    Naturaleza imposible

    Espacio Abierto. Sala de arte contemporáneo. Valladolid.

    Concha Gay . Mª Jesús Prieto

    Magia, emoción y fantasía, escribió Gloria Reguero, y no le falta razón: la muestra convoca belleza, espiritualidad y pensamiento para activar el cuidado del entorno que nos sostiene. Las esculturas de Concha Gay , minuciosas, atentas, sorprendentes, parecen devolver la mirada; sus seres improbables rozan, en palabras de Luis Alonso, la greguería y abren un juego poético con el público. Las fotografías intervenidas de Mª Jesús Prieto erigen arboledas como vidrieras: mística laica, savia y luz en diálogo con los paisajes de Castilla y León.

    Como sugiere el escritor, aquí se roba con la mirada: secretos de pan de oro, piedras y luces. Ese “latir” compartido entre materia y espíritu tiende un puente entre contemplación y ética: la empatía como práctica, el cuidado como criterio.

    La exposición, estrenada en Espacio Abierto, (Sala de arte contemporáneo en Valladolid), en noviembre de 2024,  (https://espacioabiertoaccva.blogspot.com/), viajó después a la sala de Arte de Al Socayo(Aguilar de Campoo, Palencia), de marzo a mayo 2025, para seguir respirando territorio.

    (Foto de cabecera: Carlos Espeso. Norte de Castilla. 2 diciembre 2024)

    Escribe Luis Alonso en la introducción del catálogo:(confesionesdeunmiron.wordpress.com):

         A última hora de la tarde entraré sin ser advertido para ocultarme donde nadie pueda sospechar. Cuando todos hayan abandonado la sala, se apaguen las luces y se haga el silencio… saldré linterna en mano a robar con la mirada avariciosa de largos dedos, afiladas uñas. Ella –la mirada ladrona– tiene ya muy adquirida esa destreza para detectar piedras preciosas, joyas, pan de oro, luces, misterios. Pues bien, veo que aquí hay de todo eso para dar y tomar. Y si hubiera algún problema con la vídeo-vigilancia, siempre podría yo ocultarme tras esos árboles, en esas arboledas como templos con vitrales que nos presenta María Jesús Prieto. Qué otra cosa sino templos y vidrieras, sagrados silencios que mueve el aire entre las hojas y las ramas desde el presbiterio hasta el coro donde acaso suene música de Bach, madrigales de Monteverdi.

    Hay en estas fotos –¿fotos? ¿lienzos? ¿salmos?– una comunicación constante, un viaje de ida y vuelta entre la luz del día y los colores, entre el azul y las campanas, la savia que sube y nutre desde la raíz hasta la bóveda. Admitámoslo: es la naturaleza atendida por la mística, por una cierta mística –laica, sí, pero igual de loca–. Panteísmo es la palabra, ahora lo entiendo.

    Tiene uno la impresión de que Walt Whitman –“Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman, /he dejado de ver tu barba llena de mariposas, /ni tus hombros de pana gastados por la luna”– hubiese pasado por aquí, por estas comarcas del Cerrato, de Campos, del Alto Campoo… y le hubiera susurrado a MJP algunas palabras terrenales hechas de agua, de espuma, de espigas, de centellas. Qué sabe nadie. Qué sabemos de lo que ocurre en los sueños de una artista. Pudo ser Whitman o pudo ser Thoreau, pero también Lorca o Morente quienes le tarareasen al oído algo muy sutil, un secreto que solo ella conoce. Pues bien, eso es lo que la mirada furtiva desea adquirir aquí: secretos.

    ————–

    Y yo, que presumo de tener mirada de buen ladrón, mira tú por dónde, estaba siendo observado por alguien, por algo, desde el primer momento. Es cierto que somos lo que miramos, pero también lo es que hay cosas con ojos invisibles que nos miran. Concha Gay crea obras que le miran a uno. ¿Cuánto tiempo llevaban mirándome esas naturalezas imposibles sin yo advertirlo? Hay en ellas algo como de ‘donde menos te lo esperas salta la liebre’. O te asalta.  

    Podría haber en estas obras un cierto componente de ‘greguería’ artística. Ramón Gómez de la Serna definió la greguería como “humorismo + metáfora”. ¿Y no hay algo de eso en estas composiciones con juego y con hallazgo dentro? Sospecho que Concha Gay se mueve a gusto en el campo de lo poético. Visto así, quizá habría que darle una vuelta a ese título, y en lugar de naturalezas imposibles pasarlo a naturalezas poéticas.

    Y ahora que las miradas de estas esculturas minuciosas me han recorrido de arriba abajo, percibo en la piel, en las yemas de los dedos, el esmero con que han sido creadas. Y eso tiene alguna relación con el cuidado, con la empatía, y en el fondo con la ética. O al menos, así lo veo yo.

    Dicho esto, creo que lo más prudente será salir como entré, sin ser advertido por las cámaras de vídeo-vigilancia, los detectores de intrusos, las alarmas. Ya en la calle, supongo que murmuraré aquellas palabras de Pessoa: “todo arte es la demostración de que la vida no basta.

    Sala de arte de Al Socayo, en Aguilar de Campoo, Palencia.

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  • Observar, reflexionar, concluir.

    Observar, reflexionar, concluir.

    Todas las miradas son pocas para conocer y comprender.

    Mirar es un verbo en plural. Observar, reflexionar y concluir por una misma: tres gestos para soltar anclajes y prejuicios, desoír el ruido o viejos mandatos y abrir hueco a paradigmas distintos. Mirar así, es tejer respuestas nuevas y dejar entrar nuevo saber, nuevas oportunidades sin que, por ello, nos alejemos de una ética aplicada a los nuevos tiempos. Arendt escribía que el mundo común se sostiene gracias a la pluralidad, porque no vivimos en soledad ni tenemos la verdad completa. Mirar con los ojos bien abiertos ensancha nuestro horizonte vital.

    Arte Palencia. Exposición colectiva organizada por la Asociación Thieldon. Diciembre 2023
    Escultura de Inmaculada Amor, «Un minuto para la calma». Arte Palencia. Diciembre 2023

    OJOS QUE MIREN TODO…

    • Observar para ver.
    • Reflexionar para desanclar.
    • Concluir para no delegar la mirada.
    • Tejer respuestas nuevas: conocimiento y cuidado.

    Ficha

    • Serie: Imagen & texto
    • Técnica / Formato: fotografía digital + texto
    • Lugar / Año: diciembre 2023
    • Con quién: Exposición Arte Palencia, con la Asociación Thieldon.
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  • Cuando la supervivencia se convierte en resistencia.

    Cuando la supervivencia se convierte en resistencia.

    Vidas entrelazadas de mujeres de la cuenca minera palentina (1934-1952)

    Posible ruta que recorrió Emiliana, con sus 8 hijos/as , junto con otras mujeres, desde Barruelo hasta el Collado del Terena, zona republicana.

    Dice Carmen Gª Colmenares que «Emprender una investigación como la que aquí presentamos no surge de la nada, sino que parte de un planteamiento ético personal para sacar a la luz el oscuro ámbito de lo doméstico al que fueron reducidas las mujeres durante la guerra y la posguerra. […] Reconoce la participación de las mujeres republicanas en la lucha antifranquista. Si bien cuantitativamente la represión fue menor, cualitativamente se puede hablar de una represión diferenciada en relación con el tipo de castigo, el modelo de redención y el tipo de educación.»

    Carmen Gª Colmenares y Erico González, nieto de Emiliana, recorriendo la ruta desde Barruelo hasta el Collado del Terena, zona republicana.

    Se elige Brañosera y Barruelo de Santullán porque en esa zona minera, la represión fue exacerbada. En esta investigación, los informantes clave ayudaron a localizar a cinco mujeres que huyeron al frente republicano siendo niñas. Algunas consiguen escapar y otras vuelven al pueblo una vez concluida la guerra. El investigación se nutre también con los relatos de vida aportados por varios familiares. Con todo ello es posible dibujar desde la genealogía inicial que recoge los testimonios de las mujeres represaliadas, a las 2ª y 3ª generaciones que investigan y recuperan su memoria o las generaciones posteriores que insertan su historia en la memoria cultural, a través del arte. En este último caso se cuenta con la obra de Cristina Lucas, Julia Otxoa, Isabel González, Marian López-Cao, Javier Ayarza, Cristina García Cuesta (con su recuperación de la pintora Francisca Dapena), Art al Quadrat y Mª Jesús Prieto, además de las acuarelas de Luis Muñoz sobre la cárcel de Palencia y el dibujo de Mª Jesús Manzano.

    Del libro es obligado destacar algunos puntos que merecen una lectura atenta en el texto original:

    • las estrategias de comunicación intergeneracional,
    • la importancia de la gestión de las huidas realizada por las mujeres y el mantenimiento de la supervivencia propia y de toda la prole,
    • las consecuencias del trauma transgeneracional, (investigación de Marian López Fernández-Cao),
    • Estudio sobre el rapado como práctica habitual de represión sexual diferenciada,( Dolores Martín Consuegra).
    • La recuperación de la pintora Franciska Dapena, (investigación de Cristina García Cuesta). Vida, obra, relación con el movimiento artístico Estampa Popular, posicionamiento contra la dictadura, encarcelamiento, etc.

    Las pequeñas resistencias son base de las grandes resistencias.”

    Huida de Emiliana. Mª Jesus Prieto

    Este libro/entrada quiere sumar puentes: ampliar la memoria colectiva con nombres y experiencias concretas. Como escribió Figuera Aymerich:

    “Faltan puentes, hay que hacer puentes.”

    Puede adquirirse en el Ayuntamiento de Barruelo y en el Museo de la Mina de la misma localidad.

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  • El amarillo era para las fiestas y el azul se comía, limón y laurel

    El amarillo era para las fiestas y el azul se comía, limón y laurel

    Limón y laurel. Respiración y memoria. La lengua saborea el color y lo vuelve materia: ¿Quién asegura que los colores reales no son los soñados, o aquellos que deseamos encapsulados sobre la laringe que alimenta los pulmones?

    Los versos robados a Francisco Layna de su poema «Para después de los Ángeles que huyeron» (Tierra impar, ed. Aerea), son la puerta a otro conocimiento posible. Tomo sus versos como umbral: el amarillo celebra mientras el azul nutre.

    «…/El color contrario del blanco es el rojo, decía Pastoreau,/ historiador de los animales. Antes había dos colores/negros. También la sal dejó de existir. /El amarillo era para las fiestas y el azul se comía, limón y/laurel.»

    La imagen responde a esta gramática simbólica (histórica, sensorial, política) y la devuelve al presente en el campo de saberes sensitivos y lingüísticos. Leer así el color es otra manera de escucha activa: del cuerpo, del territorio y de sus latidos. Lo mínimo, un cítrico o una hoja, se vuelve atlas.