Categoría: Serie I: Paisajes y afecto

Exploro cómo el territorio nos afecta y cómo lo afectamos. Desde una mirada feminista y situada, devuelvo atención a lo pequeño y a lo omitido: paisajes, detalles, restos. Imágenes lentas para cuidar vínculos y pertenencias, sin idealizar lo rural

  • Maraña

    Maraña

    Masa densa de ramas y zarcillos secos entrelazados, sin hojas, en paisaje de invierno. El conjunto ocupa todo el encuadre formando una maraña cerrada.

    Muchas veces pienso en la vida y sus reveses. En cómo a lo largo de los años trabajé, planifiqué, ordené y proyecté para el día a día y para un futuro incierto, cuando una ráfaga inesperada del viento, un pico de calor no previsto, una riada o incluso la caída funesta de un rayo, desmantela pasado, presente y los sueños de la lechera.

    Y queda la vida, con sus años, saberes y experiencia, como un lienzo de Pollock, o como los arbustos en la sirga del canal: enmarañados, sin orden ni concierto, enredados al tuntún como la supervivencia les dio a entender o el albur los dejó colocados.

    Y así estoy, así estamos, enredadas en la belleza de la segunda ley de la termodinámica.


  • Inviernos habitados: carámbanos y nieve.

    Inviernos habitados: carámbanos y nieve.

    Calle empedrada de pueblo de montaña en invierno, con fachadas de piedra y carámbanos colgando de los aleros cubiertos de nieve. Lores, Palencia.
    Lores. Palencia.

    Me gusta visitar ese invierno que congela el agua y ordena, con un ritmo casi secreto, los carámbanos que cuelgan de los aleros. Me gusta el blanco de la nieve sobre los mampuestos y la luz rebotada que inunda el espacio hasta volverlo más nítido, más brillante. Puedo decirlo porque no lo habito, no lo padezco.

    Quienes viven dentro de ese blanco saben lo que pesa. La nieve pisada resbala. Hay que espalar para llegar al leñero donde se guarda la encina que alimentará la chimenea. Las furgonetas de suministros dependen de la quitanieves. La casa deja de ser solo hogar y se convierte en refugio obligado.

    Quienes visitamos el frío vemos una sola cara: el resplandor limpio de la mañana, el goteo suave del deshielo, la luz que agranda el canto de los pájaros. Por eso puedo decir que me gusta: es una suerte entrar en la belleza de un territorio sabiendo que otros sostienen, con trabajo y prudencia, la vida dentro de ese blanco. La fotografía es del mismo orden: entrar, mirar y salir. Lo que permanece lo sostienen quienes se quedan.

    Seguir mirando: belleza, intemperie y territorio vivido.

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  • Otras lenguas

    Otras lenguas

    Imagen de la exposición Naturaleza Imposible.

    Encina inclinada sobre un paisaje de páramo con horizonte alto y luz blanca azulada. Intervención fotográfica con capas de bruma y esporas suspendidas que velan el entorno del árbol.

    La encina se inclina como si tomase aire. El horizonte es alto y la luz, blanca azulada. El paisaje es un telón de fondo con voz: narra. La intervención, ese polvillo de anillos lechosos y brumas bajas, hace visible lo que sostiene la escena y casi nunca miramos: esporas, humedad, alientos del sotobosque, sudor. La imagen responde al lugar con un gesto de cuidado: des-centrar lo humano y reconocer agencia al árbol y a la atmósfera que lo envuelve y nos abraza. Podemos escuchar otras lenguas.

    «Imposible» no es fantasía, es el método. Una capa fotográfica más una capa dibujada abren una lectura donde naturaleza y técnica se co-componen. No hay estruendo; hay lentitud: corteza plateada, giros del tronco, rumor efervescente del suelo y la hierba. Este contramapa niega el decorado y pregunta por lo que vuelve (pequeños brotes, insectos ínfimos, vapor de humus) y por lo que falta (cuidados, manos, tiempo) ¿Qué podemos devolver nosotras? Un uso que no arrase, una retirada de pequeñas basuras, una conversación abierta con quien habita el lugar, una petición de servicios al ayuntamiento pertinente.

    Si el aire tuviera escritura, quizá se parecería a estas marcas suspendidas. Leerlas es aprender a respirar con el territorio.

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  • Cuaderno experimental

    Cuaderno experimental

    Alameda en otoño con un caballo apoyado en el tronco de un árbol. En la parte inferior, intervención fotográfica con flores amarillas superpuestas.

    Vestir con flores el fracaso. Por compasión, sosiego a los despojos mientras duran.

    A veces no es posible cambiar el momento, las circunstancias. Solo queda tender serenamente un espacio de atención y escucha. Sostener la mirada ética sobre el dolor, sin explotarlo, sin negarlo. Importa estar, sostener, resistir… «mientras dura».

    La barandilla de flores inventadas acabará siendo innecesaria.

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  • Donde suena el silencio. Gorafe

    Donde suena el silencio. Gorafe

    «Como por estos sitios tan sano aire no hay, pero no vengo/ a curarme de nada./ Vengo a saber qué hazaña/ vibra en la luz, qué rebelión oscura/ nos arrasa hoy la vida.» Claudio Rodriguez. 
    Primeros versos del poema «Ciudad de meseta»

    El poema es de meseta; estos paisajes, del sureste árido. Pero la pregunta es la misma.

    Proyecto fotográfico completo en Behance: Donde suena el silencio

    Paisaje de badlands en Gorafe, Granada: formaciones arcillosas erosionadas con surcos profundos en tonos ocres y grises bajo luz intensa.
    Detalle de las formaciones de badlands de Gorafe, Granada: estratos arcillosos y cárcavas excavadas por la erosión en colores cálidos.
    Panorámica de los badlands de Gorafe, Granada: colinas de arcilla erosionada con surcos verticales y horizontes amplios de cielo abierto.
    Vista de los badlands de Gorafe, Granada: barrancos y cárcavas en terreno árido con vegetación escasa y cielo de gran amplitud.

    Badlands como partitura: estratos, surcos, sombras que marcan un compás de eras geológicas. La vista se expande y obliga a respirar más hondo; la escala humana se encoge sin desaparecer. Aquí el «silencio» nos recuerda que no somos centro: apenas un tránsito. Las fotografías retienen ese acuerdo frágil entre vastedad y cuidado, cuando el ojo aprende a mirar sin apresurarse y el cuerpo se vuelve barómetro de luz y aire. O paz.


    Ver también

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