Etiqueta: metáfora

  • Siempre es la mirada

    Siempre es la mirada

    Fotolibro desplegado en acordeón sobre una estantería. Las páginas muestran cianotipias en azul y amarillo. En la portada vertical, a la izquierda, se lee el título Siempre es la mirada.
    Página interior del fotolibro con fondo azul oscuro. Cianotipia con figura de aspecto orgánico. Texto inferior: A las flores les gustan los monstruos.

    Idear proyectos con personas sumamente sensibles e infinito conocimiento, es una fortuna. Este pequeño libro de artista nació una cálida tarde de verano en el patio de casa: un ensayo, un aprendizaje y un juego al alimón con mi sobrino, el poeta Jorge Justo. Empezó como diálogo material entre el papel artesanal, la cianotipia y los materiales orgánicos como la cúrcuma o las flores y los versos que Jorge hizo nacer junto a la imagen. Versos que amplían este mundo y lo hacen más vivible.

    Se hizo libro gracias al trabajo delicado de Gráficas EMEDECE, que añadió la belleza de una impresión cuidada y las cubiertas trabajadas en madera: cien ejemplares numerados.

    El poema que vertebra la edición, Siempre es la mirada, sostiene la pregunta de fondo: cómo miramos y qué producimos al mirar.

    El resultado es una pieza mínima, bella, precisa, que nos recuerda que «quien convierte al otro en monstruo / siempre es la mirada».

    Ficha / créditos

    • Serie: Imagen & texto
    • Texto: Jorge Justo. Siempre es la mirada
    • Imágenes: MJ Prieto (cianotipia + materiales naturales como cúrcuma y limón)
    • Edición: 100 ejemplares numerados
    • Impresión: Gráficas EMEDECE. Don Sancho, Pl. Mayor, 5, 4º, 34001 Palencia
    • Cita reproducida con permiso del autor.

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  • Cuaderno experimental

    Cuaderno experimental

    Alameda en otoño con un caballo apoyado en el tronco de un árbol. En la parte inferior, intervención fotográfica con flores amarillas superpuestas.

    Vestir con flores el fracaso. Por compasión, sosiego a los despojos mientras duran.

    A veces no es posible cambiar el momento, las circunstancias. Solo queda tender serenamente un espacio de atención y escucha. Sostener la mirada ética sobre el dolor, sin explotarlo, sin negarlo. Importa estar, sostener, resistir… «mientras dura».

    La barandilla de flores inventadas acabará siendo innecesaria.

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  • Bodegón. Fundación Díaz Caneja

    Bodegón. Fundación Díaz Caneja

    Historia de un vaso I: vaso de cristal con agua y tres muñecas de plástico en bikini sumergidas y apretadas dentro. Al lado, dos pequeños tomates rojos sobre mesa blanca. Fondo de seda verde arrugada.
    Historia de un vaso II: vaso de cristal con agua y una dentadura postiza en el fondo. Al lado, dos pequeños tomates rojos y medio cogollo de lechuga sobre mesa blanca. Fondo de seda verde arrugada.

    No es fácil sorprender o emocionar en un tema tan estudiado y practicado a lo largo de siglos. El bodegón fue, durante siglos, un ejercicio de virtuosismo. Aquí, es un gesto narrativo: un vaso sostiene una historia en dos escenas. En la primera, la tensión del límite; en la segunda, la calma lúcida. En estas dos fotografías tituladas «historia de un vaso», intenté hilar un pequeño relato en el que se cupiera la vida entera, la fugacidad de los días, la vejez, el legado. Desde el desenfado y el humor.

    Pero no solo busqué una descripción entre dos hitos, sino que cada fotografía hablase por sí misma:

    1. La primera muestra imposición de los cuerpos normados en las mujeres, la imposibilidad de escapar de los límites impuestos, la falta de libertad, el ahogo.
    2. La segunda intenta ser una mirada honrada sobre la realidad finita, para que actúe como sortilegio de curación que prepara la vida aceptando la muerte, al estilo de la razón compadecida que Zambrano lee en Séneca. Visualizar para aceptar, aceptar para transformarse.

    Ficha final

    Serie: Bodegón Expandido
    Obra(s) destacada(s): Historia de un vaso I–II (2018)
    Técnica/Proceso: Fotografía digital; impresión pigmentaria sobre lienzo 100% algodón, Canvas premium Artist textured 380, Impresión Giclée 12 tintas.

    Dimensiones: Lienzo con bastidor 80×120 cm · Edición/Tiraje: 1/3
    Archivo/DPI: TIFF 16-bit, 300 dpi
    Exposición: El Bodegón, Museo de Arte Contemporáneo Díaz-Caneja, Palencia (19 sept.–28 oct. 2018)
    Ubicación: Historia de un vaso I: Universidad de Valladolid, Campus de La Yutera (donación, 2023) · Historia de un vaso II: colección particular

    El lienzo Hª de un vaso 1 fue donado a la Universidad de Valladolid, para formar parte del proyecto abierto del Vicerrectorado del Campus de Palencia, «Un campus con arte». Su historia allí la cuento en La mitad de un vaso en la puerta de una biblioteca.

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  • Soledad iluminada

    Soledad iluminada

    Banco de madera pintado de azul desgastado frente a una puerta azul cobalto encastrada en pared blanca encalada con desconchones. Suelo de cemento.

    Es cruel la soledad iluminada. Masca amargura. La claridad excluye todo matiz medicinal. Y no hay sordidez a salvo de cada auto-inspección.

    Pero de esa revisión sin piedad, nace la obra: el gesto que transforma la herida en forma, la introspección en materia visible.

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  • Refugios antibombardeos

    Refugios antibombardeos

    Bodegón fotográfico sobre fondo blanco: cuchara de sopa de acero rodeada de fichas de letras plásticas blancas dispersas, algunas dentro de la cuchara.

    Vuelven a ser necesarios los refugios para sobrevivir al bombardeo de la mañana. La voz de los amos, (que no de políticos), arrojada por los medios de comunicación, atraviesa hasta las trincheras. Las sirenas hace tiempo que dejaron de ser intermitentes.

    Hay algo peor que la guerra, dice Angélica Liddell: cuando la vida entera se transforma en un crimen.  En ello estamos. Asistiendo al hambre, a la miseria, a la insolidaridad, al despojo de la mayoría mientras engordan los escasos favorecidos. Con la mirada pasmada ante la risa imbécil de los dirigentes.

    Construyamos urgentemente grandes extensiones de guaridas antipatraña, antipropaganda, antiadormidera, antimanipulación. Con quirófano, escuela y jardines por los que pasear, contemplar la belleza, reflexionar y construir un futuro distinto sobre la tierra.  Comenzando en los bajos de nuestra propia casa.

    Necesitamos recolonizar nuestro hábitat de una manera mucho más digna.

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