Etiqueta: Libros-artículos

  • Siempre es la mirada

    Siempre es la mirada

    Fotolibro desplegado en acordeón sobre una estantería. Las páginas muestran cianotipias en azul y amarillo. En la portada vertical, a la izquierda, se lee el título Siempre es la mirada.
    Página interior del fotolibro con fondo azul oscuro. Cianotipia con figura de aspecto orgánico. Texto inferior: A las flores les gustan los monstruos.

    Idear proyectos con personas sumamente sensibles e infinito conocimiento, es una fortuna. Este pequeño libro de artista nació una cálida tarde de verano en el patio de casa: un ensayo, un aprendizaje y un juego al alimón con mi sobrino, el poeta Jorge Justo. Empezó como diálogo material entre el papel artesanal, la cianotipia y los materiales orgánicos como la cúrcuma o las flores y los versos que Jorge hizo nacer junto a la imagen. Versos que amplían este mundo y lo hacen más vivible.

    Se hizo libro gracias al trabajo delicado de Gráficas EMEDECE, que añadió la belleza de una impresión cuidada y las cubiertas trabajadas en madera: cien ejemplares numerados.

    El poema que vertebra la edición, Siempre es la mirada, sostiene la pregunta de fondo: cómo miramos y qué producimos al mirar.

    El resultado es una pieza mínima, bella, precisa, que nos recuerda que «quien convierte al otro en monstruo / siempre es la mirada».

    Ficha / créditos

    • Serie: Imagen & texto
    • Texto: Jorge Justo. Siempre es la mirada
    • Imágenes: MJ Prieto (cianotipia + materiales naturales como cúrcuma y limón)
    • Edición: 100 ejemplares numerados
    • Impresión: Gráficas EMEDECE. Don Sancho, Pl. Mayor, 5, 4º, 34001 Palencia
    • Cita reproducida con permiso del autor.

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  • Las diez y diez

    Las diez y diez

    Portada del libro Las diez y diez: dos manos articuladas de madera sosteniendo un reloj despertador rojo sobre fondo negro. La esfera del reloj muestra un corazón rojo. Título en letras rojas en la parte superior.

    La Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Palencia convocó en 2024 un proyecto de nombre numérico: Las diez y diez. Diez escritoras y diez artistas visuales palentinas, cada una con su obra, para hacer juntas un libro y una exposición colectiva. La presentación fue el 7 de marzo de 2025 en la Fundación Díaz-Caneja.

    Aporté a la edición dos imágenes deVerduras con glamour: Lombarda con escarabajo e Hinojo. La serie es un proyecto de autoaceptación y cuidado de sí: composiciones que buscan subvertir las jerarquías culturales alrededor de lo bello y lo sofisticado combinándolo con lo cotidiano y perecedero —como somos todas—.

    El texto de apertura es de Raquel Lozano: «en un mundo donde la historia del arte ha sido escrita en su mayoría con tinta masculina, Las diez y diez emerge como una poderosa antología que reivindica el lugar de las mujeres en el panorama artístico contemporáneo palentino.» El libro hace exactamente eso: veinte nombres, veinte modos de ver, un archivo hecho entre muchas.

    Seguir mirando: coautorías, libros y exposiciones colectivas.

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  • Somos tipos de letra

    Somos tipos de letra

    Bodegón fotográfico con piezas tipográficas o letras sobre superficie neutra.

    «LA MAGIA DE LAS PALABRAS». Luis Landero.

    «Una vez, en la Universidad de Virginia, en Charlottesville, me hicieron el honor de dejarme a solas con los tres manuscritos que elegí, entre otros muchos que me ofrecieron. El primero era […] «Luz de agosto», mi novela preferida de Faulkner. […]. El segundo era un cuento de Borges, «El muerto», escrito en un cuaderno escolar con letra también escolar, de tan clara y aplicada que era. Leí varias veces la frase: «…la travesía es tormentosa y crujiente». En mi primera lectura, el segundo adjetivo me produjo un estremecimiento estético que aún recuerdo como si me acabase de ocurrir.»

    Imagino pocas palabras tan sorprendentes como el término «crujiente» en este texto de Borges. Comparto el estremecimiento reiterado de Luis Landero. Ninguna travesía, real o imaginada, vuelve a ser igual después de vislumbrar una posibilidad crocante.

    No solemos reparar en el milagro que obran los adjetivos. Parecen un actor o actriz secundaria en la obra lingüística, pero es puro teatro. Poseen el poder y el vigor de iluminar, esculpir, pormenorizar e incluso modificar totalmente la información del sustantivo. «Monstruo jurídico»; «inglés abstracto»; «tregua definitiva».

    Sin ninguna duda, el relato de nuestra memoria y las posibilidades de pensamiento y acción diarios se agigantarían si incorporásemos en nuestro lenguaje habitual unas cuantas gotas mágicas en forma adjetivada. Al despertar no es igual esperar o planear «una rutinaria mañana», que una «jugosa mañana». Y mucho menos proyectarla ágil, extrovertida, intrépida… o fogosa.

    Los adjetivos son aliados en el diseño de un buen vivir. Por eso nos interesan. Solo es necesario frecuentarlos con generosidad y positivamente.

    Este texto se publicó en el periódico mensual Gaceta de Castilla y León (pag. web. https://gacetadecastillayleon.com/«), dirigido por Esther Duque, en el año 2020 y por algún motivo, la fotografía lo resucita…

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  • Cuando la supervivencia se convierte en resistencia.

    Cuando la supervivencia se convierte en resistencia.

    Vidas entrelazadas de mujeres de la cuenca minera palentina (1934-1952)

    Portada del libro Cuando la supervivencia se convierte en resistencia. Vidas entrelazadas de mujeres de la cuenca minera palentina (1934-1952), con dos imágenes circulares y logotipos de entidades editoras.
    Posible ruta que recorrió Emiliana, con sus 8 hijos/as , junto con otras mujeres, desde Barruelo hasta el Collado del Terena, zona republicana.

    Dice Carmen Gª Colmenares que «Emprender una investigación como la que aquí presentamos no surge de la nada, sino que parte de un planteamiento ético personal para sacar a la luz el oscuro ámbito de lo doméstico al que fueron reducidas las mujeres durante la guerra y la posguerra. […] Reconoce la participación de las mujeres republicanas en la lucha antifranquista. Si bien cuantitativamente la represión fue menor, cualitativamente se puede hablar de una represión diferenciada en relación con el tipo de castigo, el modelo de redención y el tipo de educación.»

    Carmen Gª Colmenares y Erico González, nieto de Emiliana, recorriendo la ruta desde Barruelo hasta el Collado del Terena, zona republicana.

    Se elige Brañosera y Barruelo de Santullán porque en esa zona minera, la represión fue exacerbada. En esta investigación, los informantes clave ayudaron a localizar a cinco mujeres que huyeron al frente republicano siendo niñas. Algunas consiguen escapar y otras vuelven al pueblo una vez concluida la guerra. La investigación se nutre también con los relatos de vida aportados por varios familiares. Con todo ello es posible dibujar desde la genealogía inicial que recoge los testimonios de las mujeres represaliadas, a las 2ª y 3ª generaciones que investigan y recuperan su memoria o las generaciones posteriores que insertan su historia en la memoria cultural, a través del arte. En este último caso se cuenta con la obra de Cristina Lucas, Julia Otxoa, Isabel González, Marian López-Cao, Javier Ayarza, Cristina García Cuesta (con su recuperación de la pintora Francisca Dapena), Art al Quadrat y Mª Jesús Prieto, además de las acuarelas de Luis Muñoz sobre la cárcel de Palencia y el dibujo de Mª Jesús Manzano.

    Del libro es obligado destacar algunos puntos que merecen una lectura atenta en el texto original:

    • las estrategias de comunicación intergeneracional,
    • la importancia de la gestión de las huidas realizada por las mujeres y el mantenimiento de la supervivencia propia y de toda la prole,
    • las consecuencias del trauma transgeneracional, (investigación de Marian López Fernández-Cao),
    • Estudio sobre el rapado como práctica habitual de represión sexual diferenciada,( Dolores Martín Consuegra).
    • La recuperación de la pintora Franciska Dapena, (investigación de Cristina García Cuesta). Vida, obra, relación con el movimiento artístico Estampa Popular, posicionamiento contra la dictadura, encarcelamiento, etc.

    «Las pequeñas resistencias son base de las grandes resistencias.«

    Huida de Emiliana. Mª Jesus Prieto

    Este libro/entrada quiere sumar puentes: ampliar la memoria colectiva con nombres y experiencias concretas. Como escribió Figuera Aymerich:

    «Faltan puentes, hay que hacer puentes.»

    Puede adquirirse en el Ayuntamiento de Barruelo y en el Museo de la Mina de la misma localidad.

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  • La ciudad que amaba…

    La ciudad que amaba…

    Calle de Lisboa con luz de mañana nublada.

    La ciudad que amaba nuestro amigo sigue siendo la misma. Ha habido algún cambio, pero se trata de cambios menores: han puesto trolebuses, han hecho algún paso subterráneo. No hay cines nuevos. Siguen estando los antiguos, con los nombres de entonces: nombres que al repetirlos vuelven a despertar en nosotros la juventud y la infancia. Nosotros ahora vivimos en otra parte, en otra ciudad muy distinta, y más grande. […] Pero cuando regresamos, nos basta con cruzar el vestíbulo de la estación y caminar por la niebla de las avenidas para sentirnos como en nuestra casa.” (Retrato de un amigo. Natalia Ginzburg)

    El ser finito que somos camina sobre la tensa cuerda que une el inicio y el fin de su existencia, sin posibilidad de escapar del espacio-tiempo que le tocó en suerte: el país, el momento histórico, la experiencia, la comunicación con los otros… hacen que el ciclo biológico sea, solo, una pequeña parte de la crónica.

    Dotados de palabra, como estamos, es la narración del yo y todas las circunstancias la que viste de sentido cada vida. Y como en cualquier narración, releemos páginas y reinterpretamos los días.

    Continúa leyendo en Retrato de un amigo , publicado en Gaceta de Castilla y León.

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