Etiqueta: Fotografía conceptual

  • Las diez y diez

    Las diez y diez

    Portada del libro Las diez y diez: dos manos articuladas de madera sosteniendo un reloj despertador rojo sobre fondo negro. La esfera del reloj muestra un corazón rojo. Título en letras rojas en la parte superior.

    La Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Palencia convocó en 2024 un proyecto de nombre numérico: Las diez y diez. Diez escritoras y diez artistas visuales palentinas, cada una con su obra, para hacer juntas un libro y una exposición colectiva. La presentación fue el 7 de marzo de 2025 en la Fundación Díaz-Caneja.

    Aporté a la edición dos imágenes deVerduras con glamour: Lombarda con escarabajo e Hinojo. La serie es un proyecto de autoaceptación y cuidado de sí: composiciones que buscan subvertir las jerarquías culturales alrededor de lo bello y lo sofisticado combinándolo con lo cotidiano y perecedero —como somos todas—.

    El texto de apertura es de Raquel Lozano: «en un mundo donde la historia del arte ha sido escrita en su mayoría con tinta masculina, Las diez y diez emerge como una poderosa antología que reivindica el lugar de las mujeres en el panorama artístico contemporáneo palentino.» El libro hace exactamente eso: veinte nombres, veinte modos de ver, un archivo hecho entre muchas.

    Seguir mirando: coautorías, libros y exposiciones colectivas.

    ← Volver al inicio
  • Otras lenguas

    Otras lenguas

    Imagen de la exposición Naturaleza Imposible.

    Encina inclinada sobre un paisaje de páramo con horizonte alto y luz blanca azulada. Intervención fotográfica con capas de bruma y esporas suspendidas que velan el entorno del árbol.

    La encina se inclina como si tomase aire. El horizonte es alto y la luz, blanca azulada. El paisaje es un telón de fondo con voz: narra. La intervención, ese polvillo de anillos lechosos y brumas bajas, hace visible lo que sostiene la escena y casi nunca miramos: esporas, humedad, alientos del sotobosque, sudor. La imagen responde al lugar con un gesto de cuidado: des-centrar lo humano y reconocer agencia al árbol y a la atmósfera que lo envuelve y nos abraza. Podemos escuchar otras lenguas.

    «Imposible» no es fantasía, es el método. Una capa fotográfica más una capa dibujada abren una lectura donde naturaleza y técnica se co-componen. No hay estruendo; hay lentitud: corteza plateada, giros del tronco, rumor efervescente del suelo y la hierba. Este contramapa niega el decorado y pregunta por lo que vuelve (pequeños brotes, insectos ínfimos, vapor de humus) y por lo que falta (cuidados, manos, tiempo) ¿Qué podemos devolver nosotras? Un uso que no arrase, una retirada de pequeñas basuras, una conversación abierta con quien habita el lugar, una petición de servicios al ayuntamiento pertinente.

    Si el aire tuviera escritura, quizá se parecería a estas marcas suspendidas. Leerlas es aprender a respirar con el territorio.

    ← Volver al inicio
  • Refugios antibombardeos

    Refugios antibombardeos

    Bodegón fotográfico sobre fondo blanco: cuchara de sopa de acero rodeada de fichas de letras plásticas blancas dispersas, algunas dentro de la cuchara.

    Vuelven a ser necesarios los refugios para sobrevivir al bombardeo de la mañana. La voz de los amos, (que no de políticos), arrojada por los medios de comunicación, atraviesa hasta las trincheras. Las sirenas hace tiempo que dejaron de ser intermitentes.

    Hay algo peor que la guerra, dice Angélica Liddell: cuando la vida entera se transforma en un crimen.  En ello estamos. Asistiendo al hambre, a la miseria, a la insolidaridad, al despojo de la mayoría mientras engordan los escasos favorecidos. Con la mirada pasmada ante la risa imbécil de los dirigentes.

    Construyamos urgentemente grandes extensiones de guaridas antipatraña, antipropaganda, antiadormidera, antimanipulación. Con quirófano, escuela y jardines por los que pasear, contemplar la belleza, reflexionar y construir un futuro distinto sobre la tierra.  Comenzando en los bajos de nuestra propia casa.

    Necesitamos recolonizar nuestro hábitat de una manera mucho más digna.

    ← Volver al inicio
  • Desbordamientos

    Desbordamientos

    Papel de celoón amarillo escapando de un bote, sobre fondo blanco.

    Morder la tapa, clavar las uñas en su borde. Agrandar la rendija. Resistir el miedo. Respirar otro aire, sacar la lengua. Lamer “lo otro”, captar su sonido. Alimentar el pensamiento. Abandonar la cápsula. Escabullirse.

    ← Volver al inicio
  • Fugas, entradas sucesivas en imitación.

    Fugas, entradas sucesivas en imitación.

    Vía de tren que se curva sobre grava, con fondo intervenido digitalmente en tonos verde-azulado y marrón oxidado.Abandono el anterior blog, que me acompañó durante 5 años, para iniciar este nuevo viaje repleto de fugas, y el mismo objetivo de siempre: reflexión y, si puede ser, gozo.

    Imagen, pensamiento, algún proyecto, lecturas. Si te animas a pasear por aquí, aunque sea algún instante, gracias por tu visita, y espero que sea un disfrute.

    La vía escapa del marco y parece atravesar el muro. No lo destruye: lo atraviesa. Es la imagen de un comienzo y también de una obstinación: la necesidad de seguir, sabiendo que algo queda atrás.

    Esa línea de hierro inaugura un territorio nuevo, el de la reflexión en movimiento, porque no es posible pensar en modo estático. El mundo avanza o retrocede. No descansa. Cada proyecto, cada entrada será una tentativa de comprender el trayecto.

    “Fugas” fue y sigue siendo eso: un viaje entre pensamiento y gozo, entre lo que se ve y lo que aún busca forma.

    ← Volver al inicio